La Red Sismológica de Los Andes Venezolanos (RedSAV) comenzó a ser instalada a partir del año 1980.
La motivación surgió en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Los Andes, como una respuesta a la necesidad de estudiar el fenómeno sísmico en la región. Desde entonces, el Laboratorio de Geofísica (LG-ULA), toma a su cargo la instalación, mantenimiento y desarollo de la RedSAV.
La historia señala que la región andina ha sufrido en repetidas ocasiones los efectos destructores de sismos de elevada magnitud. Constituye además una de las regiones más pobladas del país asentada sobre una franja expuesta a alto riesgo sísmico. La posibilidad de mitigar los daños potenciales de sismos futuros depende, entre otros factores del conocimiento de los procesos que explican la ocurrencia de los terremotos y la forma en que éstos interactúan entre sí.
Actualmente, la Red Sismológica de Los Andes Venezolanos está compuesta por 10 estaciones telemétricas permanentes que cubren un área aproximada de 300 Km a lo largo de la falla de Boconó y sus inmediaciones. El Laboratorio de Geofísica edita, desde 1981, un Boletín Sísmico Mensual con las localizaciones preliminares de los sismos registrados por la red sismológica con magnitud mayor a 2.3 grados. Además, gracias a la presencia de la red sismológica, se han venido desarrollando diferentes líneas de trabajo, que mencionamos a continuación: