por Jaime Laffaille
Las personas que trabajan en alguna de las ramas de la Desastrología suelen ser poco propensas a divulgar buena noticias porque se aferran al famoso teorema de Bellandi: "si algo malo puede pasar.....pasará y, además, lo hará en el peor momento". Mas aún, algunos de los desastrólogos creen en un segundo teorema, atribuido a un tal Morgan, que afirma que "Bellandi es un optimista". Sin embargo, en el noti de hoy tenemos una noticia que puede recibir el calificativo de "buena".
Creo que todos han escuchado que el tiempo de recurrencia para sismos de magnitud 7 (escala de Richter) en los Andes Venezolanos es de unos 100 años. Bien, esa es una estimación estadística obtenida en base a datos históricos e instrumentales acerca de los eventos sísmicos que han sacudido el Occidente de Venezuela y parte de Colombia. Para estudiar el caso de los Andes, se considera que la base de datos no es muy completa y se ha supuesto que la secuencia temporal de los eventos obedece un proceso de tipo Poisson, donde cada evento que ocurre "desconoce" el pasado sísmico de la región y sus
características físicas, de tal forma que la probabilidad de que ocurra un nuevo evento es la misma para cualquier lugar del área estudiada y en cualquier instante de tiempo. Esto no se ajusta muy bien a lo que actualmente se conoce acerca de los sismos (no ocurren en cualquier parte, se producen luego de un proceso lento de acumulación de energía elástica, tienen "memoria").
Actualmente se piensa que la única fuente sísmica de la región andina capaz de generar eventos de magnitud superior a 6.5 (escala de Richter) es la falla de Boconó y se piensa también que ella no funciona como una unidad, de tal forma que se puede considerar dividida en dos grandes segmentos que no tienen límites muy precisos: el segmento sur, desde el Estado Táchira hasta llegar cerca de Sto. Domingo en el estado Mérida, y el segmento norte, desde este 'ultimo punto hasta el Mar Caribe (cerca de Morón). Los sismos de 1.610 y de 1.894 (ambos de magnitud 7.2 Richter) se atribuyen al segmento sur, mientras que el de 1.812 (magnitud 8 en la misma escala) se originó en el segmento norte. Para corroborar esta hipótesis un grupo de investigadores (dirigidos por el Dr. Andrés Singer de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas) cavó una trinchera en dirección transversal a la traza de esta falla en las cercanías de La Grita (es decir, una gran zanja que atraviesa a la falla para dejar al descubierto su plano de deslizamiento) y encontraron evidencias de los movimientos producidos por los sismos de 1.610 y 1.894, pero no del movimiento del evento de 1.812 corroborando la hipótesis de la segmentación de esta falla. Además, realizaron mediciones que les permitieron estimar la magnitud de estos eventos (7.2 en la escala de Richter), la velocidad promedio de desplazamiento de la falla (9mm por año), la orientación de las estrías, y otras características, con lo cual estimaron el TIEMPO DE RECURRENCIA de esta clase de eventos en el segmento sur............?quieren saberlo?... !aproximadamente 270 años! y no de 100 como se dedujo de los datos mencionados anteriormente. Ah!, pero hay un detalle, no estamos considerando el segmento norte.......Sin embargo, el último gran evento de este segmento se produjo en 1.812 ("si la naturaleza se opone lucharemos contra ella......") y estimando periodos de recurrencia similares al calculado para el lado sur tendremos "vencido el tiempo de espera" alrededor del año 2.082.
OJO.....Esto se refiere a los super-terremotos de magnitud 7 o más de la Falla de Boconó. Existen otra multitud de fallas (en realidad unas 9) que pueden generar eventos con magnitudes cercanas a los 6 grados (o un poquito más) y debemos prepararnos para eso.
De todas formas, !ufffff!, parece que no estamos tan cerca de un Big One como le dicen por allá, en el norte.