por Jaime Laffaille
Realmente resulta difícil escribir un notisismo acerca del terremoto de Afganistán porque es inimaginable el tremendo desastre que éste ha causado. Estábamos tratando de hacernos los locos con él, pero el caso es que recibimos una pregunta acerca de la posibilidad de que exista algún nexo entre las explosiones nucleares realizadas en la región vecina (India y Pakistán) y el terrible terremoto del 30 de Mayo. Este evento destruyó totalmente varios poblados, ocasionando la muerte de la mitad de sus habitantes, y dejó en ruinas varias decenas de caseríos localizados en sitios casi inaccesibles a los cuerpos de ayuda y salvamento. La zona epicentral de este terremoto es muy activa sismicamente y ya el 4 de Febrero había sido sacudida por un terremoto de magnitud 6.1 Ms, el cual ocasionó graves daños materiales y centenares de muertos y heridos en la región. Es posible que este primer terremoto fuera un precursor del nuevo evento del 30 de Mayo (magnitud 6.9 Ms) ya que sus localizaciones epicentrales prácticamente coinciden (Lat. 37.2 Norte y Long. 69.9 Este) y han sido asociados con la misma región tectónica. De esta manera las explosiones nucleares no tendrían nada que ver con este proceso.
El argumento más usado para hacer aparecer como poco probable que una explosión nuclear sea capaz de "disparar" un gran terremoto se obtiene a partir de la comparación entre la energía involucrada en la explosión y la energía liberada en un sismo. En el caso de las bombas nucleares de prueba, esta energía tiene un valor del orden de 1exp 19 ergios (1 multiplicado por 10 elevado a 19, ergios). La energía liberada por un terremoto de magnitud 6.9 Ms es de 1410 exp 19 ergios, o sea que un terremoto como el de Afganistán libera una energía que es mil cuatrocientas diez veces mayor que la de una bomba nuclear de prueba. Pero este argumento no nos parece convincente porque, como dice la canción, "una sola palabra tuya fue suficiente para derrumbar mi mundo". Vamos a recordar que un terremoto ocurre cuando se libera bruscamente la energía elástica que se ha ido acumulando lentamente, durante decenas o centenas de años, en la región límite entre dos placas tectónicas. La cantidad de energía máxima que se puede acumular en una determinada frontera de placas, y el tiempo que puede tardar antes de liberarse como un terremoto, depende de muchos factores, como por ejemplo el tipo de rocas, la geometría de la frontera, la velocidad de movimiento relativo entre una placa y la otra, y otros. Es factible pensar que las ondas generadas por la explosión nuclear, además de ser la gota que rebosa el vaso, pueden alterar las condiciones existentes en la frontera de placas favoreciendo la liberación de la energía elástica acumulada (como cuando la tapa de un frasco está atorada y uno la golpea suavemente para abrirla, o una tuerca oxidada no se quiere aflojar y bastan unos golpecitos para convencerla).
Es probable que ademas de los desordenes geopolíticos que generan las naciones y gobernantes que tienen bombas nucleares y las usan, también estén alterando las condiciones geotectónicas del planeta con quien sabe cuales consecuencias.