por Jaime Laffaille
En el marco de los elementos discutidos hasta el momento, se acepta que la corteza terrestre está compuesta por varios pedazos (placas tectónicas) que están en movimiento. Como estos pedazos se mueven con velocidades diferentes unos con respecto a otros, se producen choques entre ellos en los que se genera una zona de contacto entre dos placas (por ejemplo, la cordillera Himalaya es la expresión superficial de la zona de contacto entre la placa de Asia y la Hindú, y usted puede ver el esplendor de esa expresión en la figura himalaya.jpg). Las zonas de contacto entre dos placas tectónicas se extienden generalmente a lo largo de cientos o miles de kilómetros y son conocidas con el nombre de FRONTERAS DE PLACAS. Estas fronteras están conformadas por una serie de FALLAS GEOLÓGICAS o ZONAS DE FALLAS GEOLÓGICAS, que son los planos en los que se establece el contacto entre las dos placas. En otras palabras, se puede pensar que una falla geológica es una superficie en la que se unen dos placas tectónicas o dos bloques rocosos de la corteza terrestre. En las fallas las placas tectónicas están “trabadas” momentáneamente (no se desplazan), pero se deforman continuamente debido a la acción de las fuerzas que tienden a ponerlas en movimiento. Al igual que cuando se estira una goma, este proceso de deformación continuará en tanto que las rocas de la zona de contacto puedan comportarse elásticamente. Sin embargo, llegará un momento en el que estas rocas no soporten más deformación y entonces se romperán (tal como también le pasa a la goma muy estirada), permitiendo que las placas tectónicas se deslicen (“reboten”) repentinamente hasta alcanzar una posición de equilibrio. Cuando esto ocurre, la energía elástica almacenada durante el periodo de deformación se libera y se propaga en todas direcciones a partir del lugar donde se inicia la ruptura, bajo la forma de ondas elásticas.
Este proceso de liberación y transporte de energía se conoce con el nombre de TERREMOTO. En la figura rebote00.jpg se ha intentado representar este proceso, usando como base un paisaje andino atravesado por una falla. Lo que se hizo fue tomar el paisaje actual (figura a la derecha) y retroceder imaginariamente en el tiempo para representar el mismo paisaje como era hace miles de años, antes de que se produjeran unos 8 o 9 terremotos.
