por Jaime Laffaille
Cuando ocurre un temblor de tierra el suelo se mueve, lo cual significa que en algún lugar en el interior de la tierra se ha liberado una gran cantidad de energía elástica que se había almacenada en las rocas del subsuelo al ser deformadas por fuerzas gigantescas que actúan sobre la corteza terrestre. Una estación sismográfica es un grupo de instrumentos que sirve para medir y registrar ese movimiento del suelo. Uno de esos instrumentos está en contacto con el suelo (generalmente enterrado a varios metros de profundidad) y posee una masa móvil imantada que, al moverse como un péndulo o unida a un oscilador de resorte, genera una corriente eléctrica que depende de la forma en que se mueva el suelo. Este primer instrumento recibe el nombre de Sismómetro. Otro elemento importante es el Sismógrafo, que tiene la función de amplificar la corriente eléctrica producida por el sismómetro y grabarla en algún dispositivo (por ejemplo, sobre un papel, o como una señal magnética en un disquete, o como un archivo de bits de una computadora) para que pueda ser analizada posteriormente con el fin de conocer las características del temblor. Actualmente se trabaja con Redes Sismográficas, que son conjuntos de estaciones sismográficas instaladas en diferentes puntos de una zona geográfica, con la finalidad de obtener información acerca de cualquier evento sísmico que ocurra dentro de la región. Estas redes modernas tienen los sismómetros instalados en el campo, mientras que los sismógrafos están ubicados en una estación central en la ciudad. Las señales generadas en el campo deben ser transmitidas hasta la estación central mediante el uso de sistemas de radio y por esta razón las estaciones están equipadas con otros componentes y dispositivos (además de sismómetro y sismógrafo) que les permiten realizar éste y otros procesos como recibir y retransmitir señales provenientes de otras estaciones.
Al ocurrir un temblor de tierra la energía que se libera en el foco del movimiento sísmico se transmite por todo el interior del planeta bajo la forma de varios tipos de ondas, que viajan con velocidades diferentes y que ponen en movimiento el suelo por donde van pasando. Dependiendo de la posición de cada estación con respecto al sitio donde se originó el temblor, estas ondas serán registradas en diferentes instantes de tiempo por cada estación. Al comparar matemáticamente estos tiempos de registro se puede saber donde está ubicado el foco, o hipocentro, del sismo registrado. Así mismo la "forma" de la señal registrada (amplitud, duración) contiene información importante acerca del evento registrado, como por ejemplo cual fue su tamaño (magnitud), como se movió la falla que le dio origen y que clase de proceso puede estar asociado con el movimiento sísmico (por ejemplo, en Los Andes Venezolanos se presentan, entre otros, dos procesos principales vinculados con el origen de los temblores de la zona: el levantamiento de la cordillera andina y la interacción entre la Placa del Caribe y la Placa Sur Americana).
En la región andina existe la Red Sismográfica de Los Andes Venezolanos (REDSAV), operada por la Universidad de Los Andes con la colaboración del Ejecutivo del Estado Mérida, que cuenta con once estaciones remotas ubicadas estratégicamente con el fin de registrar la actividad sísmica de cualquiera de las múltiples fallas geológicas que surcan la región. En el presente la REDSAV tiene cobertura sobre gran parte del estado Mérida y parcialmente sobre los estados Trujillo, Zulia, Barinas y Táchira. Funciona continuamente desde el año 1.981 y actualmente se adelantan gestiones para modernizar sus equipos y adquirir nuevas estaciones a fin de mejorar su cobertura para extenderla a casi todo el occidente del país.

