por Jaime Laffaille
La era de los reptiles duró aproximadamente doscientos millones de años, desde el periodo Carbonífero (en la era Paleozoica, hace 280 millones de años) hasta finales del periodo Cretaceo (correspondiente a la era Mesozoica). Luego vino la era de los mamíferos, que dura todavía en el presente y que comenzó en el Paleoceno de la era Cenozoica, hace unos 65 millones de años. En el tiempo que duró su reinado sobre la tierra, los reptiles llegaron a producir casi veinte ordenes o grupos diferentes de estos animales, mientras que los mamíferos han logrado desarrollar cerca de treinta ordenes. En particular, durante el periodo Cretaceo (que duró unos 75 millones de años) los reptiles apenas lograron generar unos doce ordenes, cifra que resulta notablemente menor a los 30 órdenes que alcanzaron los mamíferos en un tiempo similar. No es sencillo comprender la razón, o razones, por la que los reptiles se diversificaron tan poco en comparación con los mamíferos, pero al parecer la hipótesis de que antes solo existía un gran supercontinente (Pangaea), que luego se separó para dar origen a los continentes de hoy en día, puede arrojar alguna luz sobre esta incógnita.
Como se sabe, el mundo de los organismos vivos es un mundo de especialistas donde cada ser cumple una función especial, la cual es definida por el entorno ecológico de cada uno. De acuerdo con las teorías evolucionistas, todos los ordenes de mamíferos tienen un origen común, es decir, una especie de super abuelo a partir del cual se derivaron todos los órdenes conocidos, mediante un proceso de diversificación que es impuesto por la necesidad de adaptación a las diferentes condiciones de vida. Lo mismo ocurrió con los reptiles, también se iniciaron a partir de una especie ancestral de donde surgieron todos los órdenes conocidos a través de un proceso similar de adaptación. De acuerdo con esto, la clave para la aparición de diferentes órdenes está en la necesidad de adaptarse a diferentes condiciones de vida.
El supercontinente Pangaea se dividió inicialmente en dos grandes pedazos, o dos grandes continentes, llamados Laurasia y Gondwana, los cuales estaban separados por un estrecho mar, conocido actualmente como mar de Tethys. Laurasia, que se encontraba hacia el norte, dio luego origen al continente eurasiático, a América del Norte y Groenlandia, mientras que Gondwana se dividió en América del Sur, África, India, Australia y la Antártida. Durante un periodo de tiempo considerable los reptiles vivieron en Pangaea, donde podían moverse a su antojo de un lado a otro del supercontinente, donde las condiciones de vida eran aproximadamente homogéneas. Probablemente a principios del periodo Triásico de la era Mesozoica se dividió Pangaea apareciendo entonces Laurasia y Gondwana, y posteriormente los demás continentes, comenzando así a definirse una serie de obstáculos a los viajes de los animales terrestres. Sin embargo, las incipientes fosas que separaban los continentes no llegaron a constituirse en verdaderas barreras naturales sino hasta el periodo Cretáceo, cuando estaba llegando a su fin la era de los reptiles.
A los mamíferos se les planteó una situación radicalmente diferente. Inicialmente lograron llegar a todos los continentes del mundo porque al comenzar su era la distancia entre continentes era aún pequeña y existían puentes terrestres entre algunos de ellos. Estos puentes duraron hasta el inicio de la era Cenozoica, cuando se estableció definitivamente la era de los mamíferos. Los mamíferos de Europa y América del Norte fueron esencialmente los mismos hasta hace unos 45 millones de años, probablemente gracias a un puente que existía entre Alaska (en América del Norte) y Siberia (en Asia) a través del estrecho de Bering. Posteriormente las barreras fueron insalvables para los animales terrestres y los mamíferos fueron aislándose unos de otros, obligados a evolucionar en condiciones diferentes que condujeron a la gran especialización y diversificación de este tipo de animales.
Quizás la especie ancestral de la que descienden los hombres apareció en el mundo cuando todavía era posible "caminar" de un continente a otro, de tal forma que evolucionó en muchos sitios, en condiciones diversas, originando seres de apariencia diferente pero todavía iguales. Por suerte llegaron los barcos, los aviones, las telecomunicaciones y netscape. Entonces se detuvo la diversificación: la ciencia y la tecnología han creado un Pangaea virtual donde viven los seres humanos......evolucionando juntos.


