| La Falla de Boconó | Sismicidad | Fundapris | Bibliografía | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
En el presente la tectónica de la región andina y costera de Venezuela parece estar controlada, fundamentalmente, por el movimiento de la Placa del Caribe en sentido este con respecto a la placa Suramericana. La frontera entre ambas placas en los Andes Venezolanos está definida por la Zona de Fallas de Boconó. Esta zona de fallas, orientada aproximadamente en dirección N 45° E y expuesta unos 500 Km. a lo largo de la parte central de los Andes Venezolanos, pareciera ser una estructura externa a los preexistentes sistemas montañosos de los Andes y de la Costa, incorporados como frontera de placas en un pasado geológico reciente. Rasgos desplazados del Pleistoceno revelan un movimiento predominante rumbo-deslizante. Grandes terremotos, inclusive de magnitud 8 (Richter), han ocurrido a lo largo de toda su longitud en tiempos históricos y recientes, y el análisis de sus mecanismos focales es consistente con un movimiento lateral derecho y una dirección aproximada de compresión este-oeste. La distribución espacio-temporal de la sismicidad indica una actividad más intensa hacia el extremo suroeste de la zona de fallas, donde la mayoría de los grandes terremotos han ocurrido. A lo largo de la falla principal la mayoría de los terremotos son eventos superficiales con profundidad promedio de unos 15 km. Las profundidades tienden a incrementarse hacia sus flancos noroeste y sureste, alcanzando profundidades que llegan a superar los 40 km y donde los estudios de mecanismos focales arrojan resultados consistentes con fallamiento inverso y fallas de compresión. Hacia el extremo suroeste de la zona, ya en territorio colombiano, existe una notable concentración de eventos de profundidad intermedia (~ 160 km) conocida como el "Foco o Nido de Bucaramanga". Períodos de Retorno de 135-460 años para magnitudes M=8, de 45-70 años para magnitudes M=7 y de 7-15 años para magnitudes M=6 han sido estimadas usando como base de datos los eventos reportados en la región occidental de Venezuela desde 1.590 hasta el presente. Los estudios históricos e instrumentales indican que la Zona de Fallas de Boconó debe ser clasificada como muy activa, lo cual es corroborado por estudios recientes de paleosismicidad, cuyos resultados arrojan periodos de retorno del orden de 200 años para eventos de magnitud 7.
En Mayo de 1979 el gobierno regional del Estado Mérida creó la Comisión Especial de Asesoría para la Prevención del Riesgo Sísmico (CEAPRIS), con el objeto de asesorar a los organismos oficiales, públicos y privados en materia de prevención y mitigación del riesgo sísmico. Este organismo fue concebido como una comisión sin fines de lucro, integrada por representantes de organismos públicos y privados relacionados con la materia y por especialistas voluntarios, profesores universitarios, profesionales en libre ejercicio y docentes de la educación primaria y media.
En el año 1993 CEAPRIS se transformó en una Fundación (FUNDAPRIS), con las mismas características de la anterior Comisión, pero con personalidad jurídica propia y mayor autonomía económica y operativa. Desde su creación como CEAPRIS, FUNDAPRIS ha organizado su actividad en cuatro áreas principales: Educación y Capacitación, Construcción y Desarrollo Urbano, Estudio y Zonificación de Amenazas Naturales y Manejo de Emergencias Sísmicas.
* En el área de Educación y Capacitación, se han implementado programas de prevención sísmica en la educación básica, que han permitido adiestrar a un gran porcentaje de los directivos, docentes y alumnos de todo el estado, en aspectos relativos al origen, naturaleza, consecuencias y forma de evitar los efectos de los sismos, evaluación de la vivienda y de su entorno físico, comportamiento humano en caso de desastres, ejercicios de evacuación, primeros auxilios y otras técnicas de autoprotección ciudadana. También se han organizado cursos especializados y talleres de entrenamiento en la materia para ingenieros, arquitectos, maestros de obra, médicos y personal paramédico, grupos voluntarios de rescate, asociaciones de vecinos, etc.
* En materia de Construcción y Desarrollo Urbano, existen programas que han permitido la evaluación pre-sísmica y, en algunos casos, el reforzamiento de un número considerable de edificaciones esenciales, así como de viviendas populares en todo el estado. Asimismo, se han establecido programas de integración de los profesionales de la construcción a las tareas de interpretación y aplicación de las normativas sísmicas.
* La subcomisión de Estudio y Zonificación de Peligros Naturales ha producido una serie de mapas y bases de datos computarizados donde las amenazas naturales, asociadas a las ciudades más importantes de la región y sus alrededores, se caracterizan, zonifican y detallan. Estos programas incluyen el asesoramiento a la comunidad y a las autoridades regionales sobre procesos naturales que representen una amenaza para la vida y la propiedad.
Finalmente, el objetivo central de la Subcomisión de Manejo de Desastres Sísmicos es colaborar y aportar información útil a la elaboración de planes de emergencia capaces de enfrentar con éxito un gran terremoto en la región y contribuir a la capacitación técnica de los profesionales y voluntarios encargados de atender tales emergencias.
Un quinto frente, o área de trabajo de FUNDAPRIS lo constituye la Red Sismográfica de Los Andes Venezolanos (REDSAV), operada por la Universidad de Los Andes con la colaboración del Ejecutivo del Estado Mérida, que cuenta con once estaciones remotas ubicadas estratégicamente con el fin de registrar la actividad sísmica de cualquiera de las múltiples fallas geológicas que surcan la región. En el presente la REDSAV tiene cobertura sobre gran parte del estado Mérida y parcialmente sobre los estados Trujillo, Zulia, Barinas y Táchira. Funciona continuamente desde el año 1.981 y actualmente se adelantan gestiones para modernizar sus equipos y adquirir nuevas estaciones a fin de mejorar su cobertura para extenderla a casi todo el occidente del país. El funcionamiento continuo de esta red hubiera sido muy difícil sin el aporte de FUNDAPRIS, que ha tomado como proyecto el mantenimiento de ella y la interpretación diaria de la información recabada por sus estaciones.